VÍDEO: TRABAJADORAS INTERNAS DEL SERVICIO DOMÉSTICO

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Mujeres no tengan miedo ¡Tienen derechos!


La Red de mujeres latinoamericanas y del Caribe en España presenta el vídeo “Trabajadores Domésticas del Servicios Doméstico” para dar a conocer el testimonio de tres mujeres migrantes trabajadoras domésticas en régimen de internas. Nos cuentan en primera persona lo que significa asumir el trabajo de internas, sus vivencias, inquietudes, luchas, sueños y perspectivas de futuro.  

“He tenido buenas y malas experiencias, las he superado. Me siento muy cansada… casi muerto la mitad de mi cuerpo y no me encuentran nada… quizá sea el estrés. Encantada de volver a mi país… tengo que esperar la jubilación. Al que trabaja hay que darle buen trato, para que tenga ánimo… He ganado la batalla”.

 “Antes los padres no protegían a las hijas de los maridos maltratadores… y yo después no me dejaba”.

“Me adapte pronto… uno se va cansando. De interna es más complicado… porque uno está ahí y trabaja más… Hay que estar muy pendiente. Me siento arropada pero estar encerrada no me gusta”.

“Se aprovechan fines de semana para formarte… es un trabajo bastante invisible y poco reconocido. Conoces tantos abusos… Todas en una misma lucha. Estamos peleando por la ratificación del Convenio 189 de la OIT para la equiparación de derechos de las trabajadoras del hogar”.

La Red de mujeres latinoamericanas y del Caribe en España trabaja por la equiparación real de derechos de las trabajadoras del hogar y de los cuidados, por la ratificación del Convenio 189 de la OIT.




Esta actividad forma parte del proyecto “Fortaleciendo la Red de Mujeres Latinoamericanas y del Caribe en España para la promoción de la Ciudadanía Activa de las Mujeres Inmigrantes”, con la cofinancianción de EEE Grants y la entidad promotora AIETI.

A través de las subvenciones del Fondo EEE Grants, Noruega, Islaundia, Liechtenstein y Noruega, contribuyen a reducir las disparidades sociales y económicas y para el fortalecimiento de las relaciones bilaterales con los países beneficiarios de Europa. Los tres países cooperan estrechamente con la UE a través del Acuerdo sobre el Espacio Económico Europeo (EEE).

Las principales áreas de apoyo son la protección del medio ambiente y el cambio climático, la investigación y becas, la sociedad civil, la salud y los niños, la igualdad de género, la justicia y el patrimonio cultural.



POR LA DIGNIDAD DEL TRABAJO DOMESTICO Y CUIDADOS

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La Red de mujeres latinoamericanas y del Caribe en España demanda DIGNIDAD para las trabajadoras del Hogar y de los cuidados. 


-El trabajo doméstico y de los cuidados aporta a la economía de los países, sin embargo no es reconocido y los derechos laborales no son equiparables al resto de trabajos. Hablar de trabajo digno supone asumir, como Sociedad, el reconocimiento del trabajo reproductivo desde el punto de vista social, económico e incluso jurídico. Es fundamental que se reconozca la productividad del trabajo reproductivo.

-El acceso de la mujer al mercado laboral no ha sido acompañado de un reparto igualitario de las tareas relacionadas con el trabajo reproductivo dentro de los hogares. El reparto del trabajo es, resumiendo, injusto, tanto en el ámbito productivo, como en el reproductivo (Orozco, 2000).

-La conciliación de la vida laboral y familiar adolece de políticas que conlleven a la transformación de roles de género que merma las posibilidades de equidad y desarrollo de muchas mujeres.

-Esta situación afecta a todas las mujeres en general, sin embargo por la división sexual internacional del trabajo, la mujer migrante asume otro tipo de discriminaciones, que las segrega hacia trabajos reproductivos mercantilizados, un eslabón más de la cadena global de cuidados. Sus vidas laborales se han caracterizado por una legislación débil, temporalidad, malas condiciones laborales y los bajos salarios, dando como resultado un panorama de discriminaciones y  desigualdad. Agravada en el marco de la llamada crisis económica.

- En el marco de los derechos laborales para las empleadas de hogar y cuidadoras, en España se han aprobado leyes que han supuesto un mayor reconocimiento de estos trabajos y, por tanto, una mejora en sus condiciones laborales.

El Real Decreto 1620/2011, que regula actualmente la relación laboral continúa considerándose el empleo de hogar como una “relación laboral especial” según la exposición de motivos del RD. Falta definir con claridad qué entendemos por éste, el “servicio de hogar familiar”. Además de no regular el subsidio por desempleo para las empleadas de hogar, los controles por parte de la Inspección laboral por lo que es probable que el sector siga presentando altos índices de economía sumergida y de explotación laboral, entre otros.

El régimen de internas, es una modalidad de trabajo que puede dar lugar a enormes abusos. En la práctica, se siguen incumpliendo la mayoría de los aspectos que recoge la ley en cuanto a retribuciones, horarios, vacaciones y otros supuestos.

-Las organizaciones de empleadas de hogar, muchas de ellas formadas por mujeres migrantes, han venido luchando en los últimos años por dignificar su trabajo, revalorizar sus salarios y equiparar sus derechos al del resto de trabajadores y trabajadoras. Sin embargo, el sistema de participación política español sólo permite que en el diálogo político participen tres agentes: gobierno, sindicatos y patronal. Dado que la sindicación de las empleadas de hogar siempre ha sido problemática y que no existe una patronal del sector, la lucha de las organizaciones de empleadas de hogar no han podido y no pueden hasta la actualidad, participar de este diálogo político, no reconociéndolas como agentes implicadas.

El Derecho al cuidado
-En España con la aprobación de la Ley 39/2006, de 14 de diciembre, de Promoción de la Autonomía Personal y Atención a las personas en situación de dependencia, se consiguió un avance importante en el reconocimiento del derecho al cuidado, que incluye mejoras sustanciales para las cuidadoras formales. En cuanto a los cuidados, Sin embargo, la Ley no contempla la situación de las empleadas de hogar contratadas como cuidadoras, dejándolas al margen de su regulación y perdiendo, de esta forma, una oportunidad para mejorar sus condiciones laborales y su profesionalidad, así como la oportunidad para separar lo que es el trabajo de limpieza de los que son trabajos de cuidado.

Por otra parte, la Ley promueve la privatización del sector al favorecer la expansión de empresas de servicios dirigidos hacia las personas en situación de dependencia. 5 años después de su aplicación hay disparidad en la gestión, calidad y el respeto por los derechos laborales de las trabajadoras de dichas empresas, conllevando a una desigualdad geográfica en su provisión en todo el Estado español.

El derecho al cuidado. Se fundamenta en la consideración de todo ser humano como vulnerable, interdependiente y además dependiente en algún momento de su vida (Joan Tronto 2009). El derecho al cuidado es multidimensional.

Hacia un trabajo Digno, demandamos:
-        La ratificación del Convenio 189 por parte del Estado español.
-        Introducir cambios en la regulación del empleo de hogar, en concreto en el Real Decreto 1620/2011 con el fin de conseguir la equiparación total con el Régimen General de Trabajadores, y específicamente en el caso del subsidio por desempleo.
- El reconocimiento del derecho al cuidado en su sentido extenso, es decir,
 como derecho a ser cuidados y cuidadas, derecho a cuidar dignamente y derecho a no cuidar de aquellas mujeres que no lo deseen.

En relación a los derechos de las personas migrantes trabajadoras reivindicamos la ratificación de la Convención Internacional sobre la protección de los derechos de todos los trabajadores migratorios y de sus familiares.


TRABAJO DOMÉSTICO Y CUIDADOS

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MESA DE DIALOGO “IGUALDAD REAL DE DERECHOS DE LAS TRABAJADORAS DEL HOGAR EN EL MARCO DEL CONVENIO 189 DE LA OIT”

MEMORIAS FORO DEBATE POLITICO
“MUJERES MIGRANTES, VISIBLES Y CON DERECHOS”
Madrid, 24 de Marzo 2015



La ratificación del Convenio 189 de la OIT es importante para garantizar la equiparación de Derechos de las trabajadoras del hogar. Así mismo se consideran necesarias otras transformaciones para una garantía real de éstos derechos ¿Cuáles son?

Amaia Pérez Orozco: El logro de derechos en el sector del empleo de hogar es imposible sin otras transformaciones mucho más amplias, en concreto con el funcionamiento del sector socioeconómico. Juega un papel central en el sostenimiento de un ‘modelo de desarrollo’.
El empleo de hogar, el volumen y condiciones en todas partes es un indicador sensible de tres cosas:

1. Indica en qué medida existe una responsabilidad pública colectiva articulada a nivel colectivo y políticas públicas sobre los cuidados. Si no existen, las familias tienen que contratar a una empleada de hogar ya sea para recoger a los niños o cuidar a sus mayores y destinar su renta individual, en muchas ocasiones escasa, a ello.
2. También indica los niveles de desigualdad social. Cuanto más barato sea comprar el tiempo de otra persona, más gente lo comprará por comodidad y para poder delegar tareas a otra persona para dedicarse ellos/as mismos/as a otras cosas.
En los 80’ y 90’, el empleo de hogar estaba disminuyendo y la igualdad estaba aumentando hasta la llegada de mujeres inmigrantes empleadas de hogar que estaban dispuestas a vender su tiempo muy barato, por lo que a partir de aquí se dispara el empleo de hogar. Es un indicador de la desigualdad social y un legitimador de la misma.
3. Es un indicador de una falsa de retórica de la igualdad en el reparto de tareas en el hogar. Se contrata empleadas de hogar para intentar evitar el conflicto en el reparto de las tareas del hogar. Existencia de una falta retórica de igualdad.
Es un sistema de cuidados referidos a que no se reconocen como el centro del bienestar de las sociedades. Inexistencia de esa responsabilidad colectiva. Se pone en mano de las mujeres por la división sexual del trabajo.
No se articula por igual en todas las mujeres, depende del estatus migratorio y clase social.

Esto se deriva de que no se consideran el centro del bienestar sino una obligación de las mujeres en las casas, y da lugar a que los cuidados se resuelvan a base de transferencias de desigualdad que funcionan permanentemente en muchos ámbitos. 
Son flujos de desigualdad que la perpetúan.Esto se está globalizando por la migración de las mujeres que trabajan en los cuidados, y que a su vez, dejan otros cuidados en sus países de origen en otras mujeres, esto es la cadena de desigualdad de cuidados.
Por un lado, el vector migratorio se está convirtiendo en un nuevo estatus de desigualdad global, y por otro lado, nuestros sistemas de cuidados son interdependientes. La falta de derechos en las personas hace que se recurran a trabajadoras del hogar, y la contratación de trabajadoras de hogar se incide en una serie de vulneración de derechos.
El empleo de hogar es un nodo de vulneración de derechos en el doble sentido, de que la vulneración de derechos que implica los recursos a la contratación de la empleada de hogar se debe a que no se tiene el derecho, como persona dependiente y mayor, de tener esa empleada.
A su vez, la contratación implica violación de derechos laborales básicos, el derecho a la maternidad o la reagrupación familiar.

El empleo de hogar no es propiamente un trabajo, está pensando para otro tipo de sectores distintos al empleo de hogar.
Son modelos productivos insostenibles porque no prioriza el bienestar de la gente, se relega a la responsabilidad de las mujeres en sus hogaresTransferencias de cuidados y prioridades socioeconómicas.

Para alcanzar la equiparación real de derechos, es necesario avanzar hacia sistemas de cuidados justos en la base de modelos reproductivos sostenibles, que prioriza la reproducción de la vida y la gente.
Debe tener una doble pata: un enfoque de derechos y la idea de corresponsabilidad.
Los derechos claves son: laborales partiendo de la base de que el sector tiene penalización en términos de salarios y peores condiciones laborales. Tienen que ir de la mano del derecho al cuidado, que está semi-reconocido.
El Derecho al cuidado es multidimensional, cuidados en todos los procesos del ciclo vital: infancia, dependiente o mayor, etc. En condiciones justas, por ejemplo el derecho de la reagrupación familiar. Este enfoque sólo se puede avanzar en una corresponsabilidad de los cuidados entre hombres y mujeres, unas tareas compartidas entre las esferas pública y privada, e individualmente en cada uno.
El Estado y las empresas deben pagar la reproducción de los trabajadores de las que se lucran día a día. Hay que aumentar la cotización en la seguridad social para que se puedan financiar servicios de cuidado; se deben flexibilizar los tiempos de trabajo y cuidados (conciliación) en función de la propia gente trabajadora, etc. 
Todo desde una perspectiva global, poniendo en primera línea el derecho a migrar. No se puede incidir en el empleo de hogar sin hacerlo en el derecho a emigrar. “Queríamos trabajadores y vinieron personas”. Esta perspectiva global significa pensar en las implicaciones transnacionales de cualquier medida que pongamos en marcha. Significa, por un lado, que se pueden seguir con acuerdos bilaterales o multilaterales de seguridad social, reconocer las cualificaciones, y la lucha global de las organizaciones, es ejemplo de cómo se puede articular ese acuerdo bilateral.
El sistema de cuidado actual implica: desigualdad entre mujeres y hombres, desigualdad entre clases sociales y sistema económico que no cuida la vida, y que la pone a disposición de otros motivos, como el crecimiento económico, etc. 

Arrastra el menosprecio del trabajo histórico hecho por las mujeres como cuidadoras de la vida. Hereda el reconocimiento del trabajo desempeñado históricamente por mujeres. Hereda una lógica servil, de colonialismo y servilismo. Se naturaliza que las clases sirvientes sirven a las clases servidas. Se legitima por el libre intercambio, viene bien un sueldo y al contratarte. Y hereda que el cuidado no se reconoce como elemento central del estado de bienestar y de la economía.
Por todo ello, el empleo de hogar debe desaparecer, promoviendo:
- Medidas que reduzcan la necesidad de contratar a cuidadoras como la reducción de la jornada laboral; la profesionalización de los cuidados, como las residencias en el caso de los ancianos; o que haya escuelas infantiles, etc. La clave es recuperar la Ley de dependencia, sustituyendo la prestación por cuidados no profesionales en el entorno de hogar por la prestación de asistencia personal.
- Servicios públicos de cuidados frente a prestaciones monetarias.
- Compatibilidad de prestaciones.
- Medidas de certificación profesional, pero el cómo es difícil.
- Medidas para sacar los cuidados de hogar de la relación laboral individualizada en términos cuasi-familiares, “la empleada de hogar es como la familia”.
- Romper la relación individualizada.
- Meter intermediación como los “bonos” de algunos países, en el que las empleadas están en bolsas de empleo del Estado, y las familias compran esos bonos.
- Medidas para garantizar el cumplimiento de los derechos laborales. Ampliarlos pero mecanismos para que los que ya haya se cumpla. Y prohibir las agencias de colocación.

INTERVENCIÓN DE JUDITH CARRERAS, Consejera de la oficina de la OIT en España
¿Por qué debe el gobierno ratificar el convenio 189? ¿Y cómo repercutirá?
Judith Carreras (OIT): Qué es un convenio, es el mínimo común denominador que establece cambios profundos y de calado.
El convenio 189 se aprobó en 2011, por la situación en la que se prestan esos servicios. Se constataban que  eran colectivos vulnerables.
Hay 53 millones de trabajadoras domésticas en el mundo, dato que aumenta desde 1995. Un 83% son mujeres. Solo el 10% de las trabajadoras tiene unos derechos equiparables al resto de trabajadores de cada país. Y año tras año crece el número de trabajadores/as en este sector.
El por qué se debe ratificar: a parte de un enfoque de derechos, tiene una dimensión social y laboral importante. Es un reconocimiento de un sector muy importante en las sociedades. La ratificación permite visibilizar el tema. Mejorarse las estructuras administrativas, sus directrices.
Las instituciones europeas han señalado a los países miembros, que tiene la autorización de poder ratificar este convenio. Desde el 28 de enero del 14’, se autorizó a la ratificación del Convenio 189. Y hasta la fecha lo han ratificado diecisiete países, el último fue Finlandia (8 de junio 2015). En la UE lo han hecho: Alemania, Irlanda y Finlandia. Y en Europa: Suiza. En las instituciones europeas hay esa luz verde para la ratificación. Cuantos más países lo ratifiquen mayor será el impulso para el resto de países.
Otra dimensión es la económica en muchos sentidos: en un momento de cambios en los mercados de trabajo, desde la OIT creemos que se puede cambiar, como mejorando las situaciones laborales de este sector de trabajadoras/es domésticas/os, reduciendo la dualidad de este mercado. El número de trabajadoras del hogar en España está en torno a 700.000 por lo que los derechos son muy importantes en este país.
Repercusión: dimensión simbólica de equiparación real. El artículo 14 del convenio: condiciones no menos favorables en la Seguridad Social al resto de trabajadoras” como el subsidio por desempleo.
- Su adopción permitiría discutir en torno a la salud y seguridad en el trabajo, qué riesgos puede haber.
- Sindicalización y negociación colectiva.
- Empresas de recolocación se permitiría discutir sus funciones con la ratificación.

¿Qué acciones ha adoptado la OIT para promover la ratificación del Convenio?
Asesoramiento jurídico.
Asegurar que las trabajadoras tengan el subsidio por desempleo.
Folleto de divulgación con los derechos de los que disponen porque es importante que se conozcan, mecanismos de integración o sobre el Convenio 189.
Formación en temas relacionados con el Convenio u otras cosas específicas. Hay un centro de formación en Turín.

Instar y solicitar al gobierno para la ratificación de este Convenio ante la comisión de empleo y Seguridad Social apelando a su importancia.