Taller Trabajadoras del Hogar, Mujeres con derechos

Sin comentarios »



Con estos talleres queremos tomar conciencia los derechos de la empleadas del hogar en España ¿Cuáles son y cómo ejercerlos?


Responderemos a los interrogantes de las asistentes en esta materia.
Ser empleada del hogar no puede ser sinónimo de explotación, ni precariedad laboral, por eso es importante conocerlos, reivindicarlos y disfrutar de ellos.



Te esperamos para que de forma amena e interactiva veamos los derechos que la legislación española contempla. 

¡TE ESPERAMOS!


Sin comentarios »

"EL CAMINO ES EL LENGUAJE DE LOS DERECHOS HUMANOS"
GRACIAS POR TU PRESENCIA, RECOGEMOS TU TESTIGO.

"NO OLVIDEMOS"

Sin comentarios »

El pasado 1º de septiembre se cumplieron dos años de aplicación del Real Decreto Ley 16 /2012, de 20 de abril, de medidas urgentes para garantizar la sostenibilidad del Sistema Nacional de Salud y mejorar la calidad y seguridad de sus prestaciones.  Expresamos nuestra preocupación por sus consecuencias de la exclusion sanitaria, ahora se ven claramente sus consecuencias.

La exclusión sanitaria a las personas migrantes sin documentos de residencia, se justifico en el marco de la crisis para ahorrar presupuesto. Sin embargo eso no está demostrado y sí vivimos el cambio del sistema de sanidad para toda la ciudadania en España. "Excluir de la sanidad pública a los más vulnerables es una medida de las muchas que se están tomando para ir poco a poco, vaciándola tanto de recursos humanos como materiales, recuersos que se traspasan a la privada"

Nosotras que hemos vivido en nuestros países de origen el desmonte del Estado Social de Derecho y la mercantilización de la salud, en donde tu eres un cliente consumidor y por tanto, prima el coste de las Empresas de Salud quien define que servicios te presta para la atención sanitaria, de acuerdo a la cuota que les pagas.

La salud y la vida son derechos universales inherentes a la persona que derivan de su condición de ser humano. ¡¡¡NINGUN SER HUMANO ES ILEGAL!!!


No olvidemos

Cartel de Yo Sí Sanidad Universal en un encierro de la marea blanca en Vallecas (2012)
Por Beatriz Gimeno

El lunes de esta misma semana se han cumplido dos años de una de las leyes más crueles, injustas y repugnantes de todas las que ha aprobado el PP. El Real Decreto 6/2012 que dejó sin tarjeta sanitaria a unas 800.000 personas, la mayoría inmigrantes sin permiso de residencia, pero no sólo a estos.
Desde entonces se pueden contabilizar tres personas muertas, literalmente por decreto: Alpha Pam, un inmigrante senegalés que falleció de tuberculosis en Baleares; Soledad Torricos, boliviana, por gripe en Valencia; y Jeanneth Beltrán, nicaragüense, que con una enfermedad renal murió tras esperar cuatro horas a ser atendida en las urgencias del Hospital de Toledo. Puede que haya más. Fueron personas a las que, literalmente, se borró; son invisibles y mueren como invisibles.
El decreto no buscaba ahorrar, sino acostumbrar, disciplinar. La exclusión sanitaria es sólo el primer paso para que la ciudadanía vaya, poco a poco, dejando de considerar la sanidad pública como un derecho. El decreto, supuestamente, garantizaba la atención en urgencias y a las embarazadas. Hace muy poco hemos leído de una mujer que ha sufrido un aborto tras negársele dicha atención en Valencia. Y en urgencias se exige en múltiples ocasiones la firma de un compromiso de pago para recibir atención. Esto es ilegal, pero también nos están acostumbrando a que la legalidad sólo nos incumbe a nosotros, a la gente corriente, a los que podemos ser castigados por esta. Este partido repleto de delincuentes, que viola constantemente las leyes, no se siente concernido por legalidad alguna. Sigue leyendo. 

Consecuencias de la reforma sanitaria #leyesquematan


"La reforma sanitaria incrementa la desprotección y la exclusión de los grupos de población más vulnerables: las personas extranjeras en situación administrativa irregular sin recursos, con enfermedades crónicas, con enfermedades mentales, con enfermedades especialmente dolorosas, con discapacidades; mujeres víctimas de violencia de género, inmigrantes sin permiso de residencia…"


Identidades diluidas… Y ahora, ¿de dónde soy?

Sin comentarios »

4182075167_dc032fcd50_b

HELIA DEL ROSARIO 
Mis padres emigraron de Canarias a Venezuela a mediados de los cincuenta, como tantas otras personas que en esa época provenían no solo de España, sino también de Portugal e Italia, y a quienes,  cariñosamente, se agrupaba bajo la palabra musiú; es una expresión coloquial de la palabra francesa monsieur (caballero) para señalar a todo aquel que era extranjero/a. Posteriormente, hacia los setenta y ochenta, llegarían "los del cono sur": argentinos, chilenos y uruguayos, y los "vecinos": colombianos y ecuatorianos, entre otros.

De esa migración que escapaba de las condiciones de la posguerra, de la falta de libertades cívicas y políticas o de fuertes restricciones económicas y laborales, han surgido generaciones que crecieron compartiendo la morriña de sus progenitores al mismo tiempo que valoraban la propia idiosincrasia; que disfrutaba con la misma intensidad el futbol que el beisbol, una arepa que una fabada, tanto un tinto como un mate...
Eran épocas de bonanza petrolera y nos era fácil sentirnos personas receptivas, integradoras y acogedoras. La migración solo se percibía desde la mirada de receptor. Tal era el orgullo de los venezolanos de ser un país de acogida, que la emigración estaba asociaba para muchas personas de mi entorno con el  exilio político en épocas de dictadura. No nos percibíamos como posibles migrantes... Sigue leyendo

Carta de una interna (II)

Sin comentarios »

Compartimos II Parte del Post "Carta de una interna" en el Blog Migrados de El País.

Por JAMILETH CHAVARRIA
Mi jefe dice que viJamilevo en la mejor calle, en la mejor casa, con el mejor viejo. Ah ¡y en la mejor ciudad! Está claro, es su mundo y del lugar de uno nadie puede hablar mal. Eso no lo dudo, y creo que mis días aquí son menos largos que los de Jenny, Gioconda, Martha y tantas otras internas que solo he podido conocer por teléfono. Mi jefe tiene razón: Madrid es original y, Usera, un barrio con mucha historia.
Kike tiene 90 años, mente lúcida, conserva el aspecto de un cuerpo fuerte, robusto y hermoso de un bombero. El ánimo, a flor de piel. Ya eso es bastante, ¿no? Me gusta su sentido del humor. Qué bien que me tocó un jefe como él. El respeto y la valoración de mi trabajo me tranquiliza y me da fuerzas para luchar junto a mis hermanas por las otras mujeresque se las están comiendo los cajones en esas otras casas anónimas y distantes. 
Tengo suerte de tener un jefe que tiene ganas de vivir, que ve la vejez como una parte necesaria y propia de las personas. No es solo porque quiero el trabajo; él me anima con sus pláticas, las historias de España, cómo era la vida en aquellos años de la Guerra Civil, lo que comían en tiempo de escasez... Y te cuento que aprendí a hacer un puré de San Antonio, tiene cierta relación con la crisis de la Guerra Civil. Aquel puré era de masa de maíz. El actual es de acelgas, pechuga, aceite de oliva, sal al gusto y patatas; se pone al fuego, luego se licua y listo, es delicioso. Cuando retorne lo haré. No, mejor te paso la receta y tú lo haces. Así lo pruebas antes de mi llegada. Ya verás, es una delicia. Claro que este no lo hace por la actual crisis, lo hace por la relación que tiene con su pasado y porque es “cojonudo”, como me ha enseñado a decir. Yo solo se lo digo a él, no es una palabra que quiero repetir en mi pueblito cuando regrese.

Con cada cucharada que se come, recuerda y ve a su madre cuando lo preparaba. Levantando la cuchara respira y dice: “¡mmm que puré más delicioso! Se llama puré de San Antonio”. La comida es un conector. ¿Te acuerdas cuando me contabas que te comías un huevo pasado por agua con dos o tres tortillas? Y eso también tiene que ver con la guerra. Malditas guerras, cómo hemos tenido que vivir así. ¿Cuánto vale una bala, un fusil, un cañón, una carabina, un avión bombardero, una bomba y todo lo que utilizan en la guerra? Si todo lo que se invierte en equipamiento militar se utilizara para dignificar la vida de los empobrecidos, el mundo sería más habitable.
Fíjate, el puré de la Guerra Civil y del huevo pasado por agua de la guerra contrarevolucionaria hasta dónde nos lleva, pero de guerra es de lo que menos quiero acordarme. Solo quiero que no se me olvide por nada del mundo de dónde vengo. Quiero aprender, crecer y fusionar estos dos escenarios de mi vida.
Cuéntame de las mujeres de mi pueblo, de las luchas que han logrado, del progreso si es que ha llegado. Cuéntame si han florecido las rosas este año. Cuéntamelo todo, todo lo que tenga que ver conmigo.
Siempre creo que las mujeres migradas, desplazadas por la razón que sea, debemos estar conectadas con otras, estar organizadas, hacer cosas juntas, hablar de todo lo que nos afecta: de los logros, de las alegrías... también de las tristezas. Compartir la historia en el grupo nos contagia de alegría si es de fiesta y de solidaridad, y ánimo si es de tristeza. Una masa que se mueve no deja que las cadenas ahoguen a la que está sola.
Mi trabajo como interna no es mucho que digamos: metes la ropa a la lavadora, tiendes la colada, la entras, planchas y limpias toda la casa y haces los baños. Haces la compra y preparas la comida (desayunos, comidas, meriendas y cenas). Suministras y controlas cada medicación, miras el programa de preferencia para quien trabajas. Atiendes el teléfono, esa bendita máquina de los comerciales, de teleasistencia, de la familia. Aquí soy carpintera, fontanera y electricista. ¿Recuerdas cuando quemé todo los cables de la casa? Ojalá que no queme ésta o me queme yo, siempre sigo las instrucciones de mi jefe, él fue un buen bombero. Estás veinticuatro horas dispuesta a cuidar. Me ha costado tanto aprender a poner límites, a dedicar tiempo para mí..., Ya voy por buen camino, eso sí.
Gracias, amor, por las fotos y vídeos del río, del campo y de mi gente linda.
Jamileth Chavarría es activista de la RED Mujeres Latinoamericanas y Caribeñas en España

Carta de una interna

Sin comentarios »

Compartimos entrada de nuestra Brujita Migrante en el Blog Migrados de El País.

Por JAMILETH CHAVARRIA
Cuéntame del río, del verde eterno que se extiende por la carretera; cuéntame de la corriente de la culebra. Descríbeme un día de lluvia, una noche de tormenta, de la lagartera. ¿El Esquirín sigue ahí? Cuéntame de la montaña rusa de la emboscada, no dejes que se me olvide.
Cuéntame de la Posa Bruja, ¿Has pescado últimamente? No dejes que se me olvide su geografía, la magia del salto, las manos abiertas de las hojas verdes de tu palma.
Guardo conmigo la silueta de tu imprudencia, la rabia desnuda que aplaude sobre las paredes de la roca que escuchó nuestros agitados cuerpos. Mi corazón galopante se perdía en la caída del agua. ¡Qué días! Que no se me olvide ninguno.

Aquí ya vino el frío; habito en una casa hornilla, tiene calefacción las 24 horas de los días. ¿Huelo a chamusca? Afuera, el frío me quema igual que un sol de Managua; al salir pareces una cebolla con todas sus capas. ¿Ya me contarás de regreso a la hornía?
Me levanto todo los días a las nueve de la mañana o esa debería ser la hora que me levante, según mi jefe. Yo me levanto calladita a las siete de la mañana, me siento junto al radiador de la cocina con un buen libro y una taza de café de Colombia, no tengo ahora del nuestro. No me acostumbro al café de aquí, ese sabor que le da el torrefacto, no me "gurmoni" mucho, como dice mi compadre. Y por cierto que siempre le recuerdo, cantando a todo pulmón en su hamaca y frente a la tele.
¿Sabes por qué los días de una interna son tan lejos?
Estoy en España, en Madrid, una ciudad de casi tres millones y medio de habitantes, con gente de todo el mundo. Es un puerto sin mar, claro que este es mar de gente ¿a que sí? Hay de todos los colores y todas las lenguas. Es genial moverse en este mundo con todos los colores, olores, sabores, melodías y secretos. Es tan grande que no es posible ni conocer al vecino más cercano. Paso todos los días frente al parquecito y siempre les digo: "adiós, buenos días, bonito día..." A veces tengo respuesta y a veces nada, ni siquiera una media risa, nada. Por eso creo que es el mar, un mar nunca se puede conocer, no conozco a alguien que me cuente de la profundidad, de sus especies, sus colores, su todo. Todo es superficial. Aunque n no creo que sean gente triste o arrogante, creo que los han entristecido o se hicieron viejos.
Ya sabes que nunca he sido una mujer correcta, me encanta y soy feliz siendo loca. Del teatro de mi vida, soy la protagonista principal. ¿Que sería de mi vida si no fuera loca? ¿te imaginas? No es que ande buscando a alguien en especial, pero lo normal es que las personas nos podamos ver e interactuar: una risa o una mirada te cambian el día y no cuesta nada.
El aire de la calle me airea un poco, es cuando me siento mejor. Me da risa, en ocasiones me sentí como algún paquete. El aire que respiro dentro esta chamuscado por tanto calor y humor nuestro. ¿Vos sabes cómo es estar encerrado? Huelo a cajón, a armario o a ropero sin abrir; lo bueno es que la nariz también se acostumbra y la chamusca resulta siendo agradable.
Aquí el vecino más cercano no es el hermano, como lo hemos aprendido nosotros. Son raros y contados los vecinos que se conocen, que se preguntan: "¿cómo está el día de hoy?". Eso debe ser normal aquí, y lo entiendo, pero no es mi mundo. Seguiré aprendiendo; de todas maneras, un día me regresaré. Cuéntame del río, de la montaña, de los pájaros de la mata de bambú, no dejes que se me olvide.
Jamileth Chavarría es activista de la RED Mujeres Latinoamericanas y Caribeñas en España

CRONICA CONVERSATORIO "LIBERTAD PARA LAS 17"

Sin comentarios »



El pasado 16 de julio pudimos escuchar de primera mano la experiencia de la lucha por la despenalización del aborto en El Salvador en un conversatorio con Alejandra Burgos, activista feminista en  la Colectiva Feminista para el Desarrollo Local, la Agrupación Ciudadana por la Despenalización del Aborto y la Red Salvadoreña de Defensoras de Derechos Humanos. El acto,   en el que participaron unas 30 mujeres autóctonas y latinoamericanas, fue coorganizado por Calala Fondo de Mujeres y la Red de Mujeres Latinoamericanas  y del Caribe en España (uno de los grupos que apoyamos) y se celebró en el local de la Asamblea Feminista de Madrid.

En El Salvador el aborto está penalizado en todas sus formas y esto trae gravísimas  consecuencias en las vidas de las mujeres. Desde 2000 a 2011, 129 mujeres fueron procesadas por aborto o por homicidio agravado. De éstas, 49 fueron condenadas con penas de hasta 40 años de cárcel. Ahora mismo hay en marcha una campaña para solicitar el indulto a 17 mujeres que están  cumpliendo condena y han agotado sus posibilidades de recurrir  la sentencia. De acuerdo con la investigación “Del hospital a la cárcel”, explica Alejandra Burgos, la mayoría de las 129 mujeres denunciadas por aborto o por homicidio agravado estaban en una situación de alta vulnerabilidad social, por ser mujeres jóvenes, con un nivel de escolaridad bajo, falta de acceso a servicios médicos de calidad  e ingresos muy bajos. La mayoría son denunciadas por los propios servicios públicos de salud, ya que el personal médico siente que tiene que denunciar para no verse implicado en el supuesto delito, lo que viola el secreto profesional. Alejandra nos recordó que la penalización absoluta no evita que se produzcan abortos, sino que éstos continúan practicándose en condiciones de insalubridad e inseguridad para las mujeres.Sigue CRONICA